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Success Story
Un joven aprovecha su
amor por la música para
enseñar a los jóvenes de
su comunidad
Un Centro Se Convierte En Recurso Para Los Jóvenes
Photo: USAID/Guatemala, D. Vallardes
Manfer Manuel Guzmán da clases gratis
a un estudiante como voluntario del
Centro de Alcance de Ciudad del Sol que
apoya USAID.
“Estoy muy feliz de estar
aquí, ayudando a que los
jóvenes se alejen de los
problemas que están a
nuestro alrededor y en los
cuales es fácil caer”, dijo
Manfer Manuel Guzmán,
voluntario del centro para
jóvenes.
Cuando a Manfer Manuel Guzmán le preguntaron sus vecinos
cuánto le pagaban en el Centro de Alcance, el contestó “me pagan
con cariño y estoy sembrando semillas que voy a cosechar.”
Manfer es voluntario durante tres horas semanales en el Centro de
Ciudad del Sol, en su iglesia evangélica.
Aunque cree que no es mucho tiempo,
él sabe que logra muchísimo. Manfer,
quien vive con sus padres y un hermano,
es maestro de música y estudiante del
Instituto Canción.
Él dice que nunca pensó en ser voluntario,
aunque desde niño ha creído que las
clases de música deberían ser gratis y que
no era justo que sus padres tuvieran que
pagar por sus lecciones. Un día Manfer
se sintió intrigado cuando supo que el
Programa de Alianza Joven de USAID y su
iglesia iban a abrir un centro para jóvenes
que los alentara a alejarse de las pandillas
y otras formas de violencia que acechan su vecindario. Ahora da
clases de música, teoría musical y piano eléctrico a los niños y
jóvenes que acuden al centro. Y, fiel a sus principios, las lecciones
que imparte son gratis.
Manfer considera que la mejor parte de su servicio como
voluntario es conocer los serios problemas que enfrentan sus
estudiantes al crecer en vecindarios peligrosos y cómo unas
pocas horas a la semana los ayuda a desarrollarse en formas
sanas y productivas.
Durante 10 horas diarias, de lunes a sábado, los ocho Centros de
Alcance apoyados por USAID (hasta fi nales de 2008) sirven a más
de 1,500 jóvenes entre las edades de 7 a 25 años. Los jóvenes
mayores usan los centros como refugios y aprenden destrezas
para empleos. Cada centro depende de las diferentes destrezas
y habilidades que los voluntarios proporcionan. Estos ofrecen sus
habilidades, conocimientos y experiencia en áreas muy variadas,
desde cómo tocar un instrumento a cómo hornear un pastel para
la venta.
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